viernes, 22 de mayo de 2009

1986: Campeón de campeones

RIVERPLATENSES EN EL MUNDIAL:

Esta vez fueron seis los jugadores de River que actuaron brillantemente en el Mundial '86, en México: Nery Pumpido, Oscar Alfredo Ruggeri y Héctor Enrique para la selección argentina y Enzo Francescoli, Antonio Alzamendi y Nelson Gutiérrez para la selección uruguaya. Los riverplatenses uruguayos, que tanto le dieron siempre a River, fueron sin embargo eliminados del Mundial por la selección argentina.

El Mundial '86 mostró a un equipo argentino jugando sobresalientemente contra Inglaterra, y venciendo 2 a 1. Este equipo estuvo formado por Pumpido; Cuciuffo, Brown , Ruggeri y Olarticoechea; Giusti, Batista, Enrique y Burruchaga (a los 75 minutos, Tapia) ,Valdano y Maradona, quien estuvo brillante, haciendo un pícaro primer gol con el puño izquierdo llamado en adelante como “La mano de dios”. El segundo gol también fue de Maradona, en el mejor gol de la historia, empujando la pelota con el revés del botín izquierdo después de haber desubicado al arquero con un amague más que astuto luego de haber amagado a medio equipo, en ese partido todos los medios locales le otorgaron un puntaje de 10 o mayor mientras que –dato curioso- un diario inglés lo calificaba con un 8 alegando: “no influyó mucho en el primer tiempo” Argentina salió finalista con Bélgica, Francia y Alemania. El último partido fue contra Alemania, equipo al que derrotaron 3 a 2 en un partido donde Argentina actuó a atacar desde el primer minuto.

Argentina ganó el Mundial, y Diego Maradona alzó la enorme copa diciendo "Esto es para todos". Sin dudas, el '86 fue tan buen año para River como para todo el fútbol argentino.


RIVER, CAMPEON DE CAMPEONES: LA CONSAGRACION_

Aún cuando River ya estaba en la gloria con el título de Campeón de América, ese no fue el único logro del año. Los triunfos de River no acabarían sólo sabiendo que eran los mejores de América.

El 6 de Diciembre partieron a Tokyo, Japón ,para disputar la Copa Intercontinental conocida como "Copa Toyota", auspiciada por la fábrica automotriz, que enfrentaba al campeón de la Copa Libertadores de América con el campeón europeo de clubes.

La Copa Toyota nació en 1980 reemplazando a la Copa Europea- Sudamericana .En sus primeros años, sirvió para demostrar la supremacía de los equipos sudamericanos, ya que fue ganada sucesivamente por Nacional de Montevideo, Flamengo de Brasil, Peñarol de Uruguay, Gremio de Brasil , Independiente de Argentina y Juventus de Uruguay. A RIver le tocaba ahora enfrentarse con el mejor de Europa y campeón de Rumania: el Steaua, de Bucarest.

Viajaron para el encuentro los jugadores Nery Pumpido, Jorge Gordillo, Nelson Gutiérrez, Oscar Ruggieri, Alejandro Montenegro, Héctor Enrique , Américo Gallego, Norberto Alonso , Roque Alfaro, Antonio Alzamendi y Juan Funes. Al día siguiente llegaron los suplentes Sergio Goycoechea, Rubén Gómez, Pedro Troglio, Daniel Sperandío, Néstor Gorosito, Claudio Morresi y Ramón Centurión.

En un mediodía gris y frío, y ante un estadio repleto con 62.000 espectadores, River se lanzó a la cancha completamente decidido a ganar el certamen. Los rumanos mandaron pelotas largas, tratando de aprovechar la velocidad de dos de sus punteros.

Pero hubo veinte tensos minutos sin más novedad que un gol de Alonso contenido con esfuerzo por el arquero Stingaciu. A los 28 minutos, Bumbescu cometió falta contra Alonso, que hizo un tiro libre muy hábil: no hacia la red, sino hacia Alzamendi, que remató sobre la marca y la pelota rebotó en el poste y sobre el cuerpo del arquero . Alzamendi tomó el rebote y con toda suavidad sólo un toque - metió la pelota otra vez en la red. Hubo una ovación generalizada. Los rumanos no podían creer lo que había pasado. Todo por un cruce de miradas entre Alonso y Alzamendi, y ellos habían hecho un gol tan sorpresivo como imposible de detener. A partir de ese primer gol, River jugó cada vez más tranquilo y ordenado mientras que los rumanos , desesperados, empezaron a derrochar energías pateando al arco de River en cualquier momento y desde cualquier lugar , sin resultados. Fue todo en vano para el Steaua: River reforzó la marcación ,cerró filas, fue rápido y la defensa se mostró invulnerable . Pumpido atajó dos débiles pelotas, y el arquero rumano le atajó dos fuertes remates a Alzamendi. Piturca le mandó un fuerte remate a Pumpido, que atajó justo. Los rumanos mostraron un juego cada vez más nervioso y ofensivo en busca del empate, y los de River se mostraron cada vez más firmes en la defensa y el contraataque, para mantener la diferencia. Al fin, el árbitro uruguayo José María Baz dió por finalizado el encuentro, que se festejó con estruendosa algarabía tanto entre los argentinos presentes en el estadio de Tokyo, como entre los japoneses admirados ante un encuentro tan reñido y exigido por ambos equipos. Estaban todos tan emocionados que apenas podían hablar. Recién en los vestuarios, el director técnico Veira dijo:"Fue la victoria de la inteligencia. No cometimos errores tácticos ni estratégicos. Eso se llama inteligencia: ganamos con la cabeza."

Mientras en Buenos Aires la gente salía con la bandera blanca y roja a festejar en el Monumental y alrededor del Obelisco, en Tokyo llegaba el momento más emotivo: el Beto Alonso le dedicó el triunfo a Labruna, que tanto lo hubiera disfrutado. No sin ironía, Américo Gallego anunció que "hoy se enterró la gallina".

Pero el gesto mayor salió de Alzamendi, que por haber hecho el gol, ganó un modernísimo automóvil Toyota que prefirió cambiar por el valor en dinero y repartirlo entre todo el equipo, diciendo que "era mi deber".

Al día siguiente , los diarios deportivos italianos anunciaban "River en la cumbre del mundo" ("Gazzetta dello Sport"),"

River: el año de la Argentina" ("Corriere dello Sport") y "A River la copa del Juventus" ("Tuttosport").

En Ezeiza, más de quinientas personas esperaban a los campeones, para saludarlos y llorar juntos de alegría.

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