viernes, 22 de mayo de 2009

El fútbol de antes y el de ahora

EL FUTBOL DE ANTES Y EL DE AHORA



El fútbol de antaño seguía al pie de la letra los reglamentos del típico "football" inglés, fiel a su origen. Los resultados de los partidos dependían del desempeño de sus figuras célebres, esos cracks superdotados que parecían haber nacido con la habilidad suprema de meter una pelota en el arco, aún teniendo que hacer un gol de media cancha o estando marcados por seis.

De todos modos, la concurrencia masiva a los estadios estaba garantizada: no existían la radio , ni la televisión -que comenzó a emitir partidos en 1952- y la única manera participar del evento era ir a la cancha.

Cuando los partidos empezaron a transmitirse por los medios de comunicación , la afluencia de público a los estadios disminuyó abruptamente, y hoy en día sólo los grandes encuentros definitorios cuentan con una convocatoria importante.

Este cambio provocó la preocupación de los dirigentes de fútbol, que empezaron a preguntarse de qué manera podrían atraer a la gente a las canchas, o cómo podrían crear una fuente extra de ingresos que compense con la súbita baja en la venta de entradas a los estadios.

La hinchada quiere ver goles. Un 0 a 0 , por bueno que haya jugado el equipo, siempre es el resultado de un partido aburrido: ni alegría ni tristeza, sino una sensación de frustración. Sabiendo esto, la AFA decidió cambiar algunas de las reglas del juego tradicional .

Hasta 1958 , la costumbre era empezar y terminar los partidos con los mismos jugadores. Si había algún jugador lesionado, seguía jugando herido, o se retiraba del partido , disputándose en ocasiones partidos de 10 contra 10.

A partir de 1959 la AFA dispone que el único jugador que no puede dejar su puesto ni aún lesionado - el arquero- pueda reemplazarse en caso de que el titular deba salir de la cancha.

También en esta época empieza a reconocerse la función del director técnico, que empieza a tomar protagonismo con el advenimiento de los años '60, la década del "fútbol espectáculo". Antes, el nombre del entrenador ni se conocía, porque el desempeño del equipo dependía de cada jugador.

A principios de 1962, una nueva reglamentación dispuso que las in conductas durante el juego se pagarían con multas en vez de suspensiones. Como resultado, sucedió que sólo en la primera rueda hubo un récord histórico de expulsiones: 14 en total. En un partido de Boca contra Chacarita de vergonzosa actuación por parte de ambos bandos, resultaron expulsados cuatro jugadores de Chacarita y dos de Boca , que se impuso 2 a 1 con goles de Menéndez. También hubo 5 expulsados en el partido de Racing contra Rosario Central. Esto demostró que la medida no había sido una buena idea, sino una invitación a cometer faltas: los jugadores preferían pagar sus fouls con plata, pero jugar sucio. Lo que más les importaba era seguir jugando, y mientras no los suspendieran, hacían cualquier cosa.

A partir de 1968 se empezó a permitir el cambio de un jugador por partido. Después de 1969 ,la cantidad de cambios permitidos se elevó a dos por partido. Desde 1995,los jugadores que se pueden cambiar por partido son tres. Sólo desde los últimos once años son cinco los jugadores que pueden ocupar el banco de suplentes. Y últimamente se pueden llevar 7.

Hasta 1993 el orsai era más polémico: se consideraba en la misma línea del atacante. Ahora el orsai está suavizado: sólo sucede en posición adelantada. Otro cambio sucedió en los puntos entregados por partido.

Hasta 1988, se entregaban dos puntos por partido ganado. A partir de 1989 , se entregan tres puntos al que gana y a los penales se le marcan dos puntos extra. Desde el campeonato del 1996 se entregan tres puntos al que gana y en caso de empate se le computa un punto a cada equipo.

Hasta 1984, el arquero podía devolver la pelota con las manos, lo que se llevaba preciosos minutos del partido, en los que él mismo podía hacer tiempo viendo a quién se la iba a tirar. Eso se prohibió, y ahora la tienen que patear, y sólo a pueden tener en las manos 6 segundos.

Cuál es el sentido de todos estos cambios?

Muy sencillo: hacer más goles.

La idea es agilizar el ritmo de los partidos y propiciar o facilitar la situación de gol ,-que es lo que quiere ver la gente- tratando de llevar al marcador a las marcas que no existen desde la primera época del profesionalismo: esos contundentes 6 a 4, 5 o 3 o hasta 7 a 1 que no se volvieron a ver.

El recambio de jugadores lleva a tener siempre gente fresca en la cancha, eliminar el cansancio que lleva a que el juego se haga más lento y movilizar el ritmo del juego.

Que el arquero devuelva la pelota con el pie, hace que esta esté más tiempo rodando.

El nuevo orsai libera el área chica, propiciando la situación de gol.

En 1995 llegó a hablarse de la posibilidad de que exista un cambio en las medidas reglamentarias del arco, agrandándolo ligeramente para permitir que entren mayor cantidades de goles, lo que desató una enorme polémica.

Los controles antidoping empezaron a hacerse justo en la época en que al fútbol se le empezó a exigir un ritmo cada vez más acelerado. Estamos en un mundo cada vez más competitivo, que exige cada vez más a aquellos que quieren mantener el éxito. Alguna gente nace con una producción de adrenalina propia natural que le permite - como le pasaba a Ermindo Onega- jugar partidos en sábado y domingo, porque era jugador de dos divisiones al mismo tiempo. Pero no todos cuentan con esa enorme cantidad de energía innata, y el que se cansa rápido o siente que no le da el físico para lo que se espera de él , ve en los fármacos una enorme tentación: la posibilidad de no conocer el cansancio y de que su juego rinda el doble, así como su cotización.

En toda la historia de la humanidad, el dinero primó por sobre cualquier otro valor cultural, Pero los años '90 trajeron, junto con la cibernética dentro del hogar, la exigencia de lograr de ascender , llegar a la cumbre , y lograr dinero tan rápido como la velocidad de las noticias por Internet. Los años '90 trajeron consigo la nueva idea de que un hombre muy joven no tiene que esperar a tener canas para ser millonario. En los países más desarrollados, la droga se usa en los niveles más altos y en los más bajos de la sociedad: en los más altos, para tener la suficiente energía como para poder prescindir de las horas de descanso , rendir el doble y hacer el doble de dinero; en las más bajas , para olvidar el hambre y las angustias del desempleo. A medida que las exigencias en el fútbol se aceleraron la carrera de los jugadores se acortó, y ya es casi imposible pensar que ningún otro jugador llegue - como Labruna- a cumplir 29 años jugando al fútbol profesionalmente. Esto llevó a muchos a buscar en ciertas drogas una manera de cumplir con una perfomance fuera de serie que si no les salía naturalmente, haría que fueran arrasados por las nuevas figuras que venían atrás. Paralelamente con esta situación , los controles antidoping se intensificaron hasta el punto de exagerarlos de manera tal como el excesivo prurito en los análisis que descalificó a Maradona cuando él sólo creía estar tomando un complejo multivitamínico.

A los jugadores se los controlará más a medida que se les exija cada vez más.

Casi inevitablemente el futuro del fútbol traerá cambios que permitir una mayor diferencia de marcador , que atraiga el interés del público. Claro que estos cambios deberán ser cuidadosamente estudiados, ya que un gol fácil de concretar también corre el riesgo de que deje de percibirse como una ocasión única, y
pase a ser un acto rutinario. Una desmesurada cantidad de goles también puede llevar a que el público pierda el interés en el juego.

Más agilidad en la misma cancha y con el mismo reglamento: este es el desafío del fútbol del mañana.

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